"Le deuxième défi [pour M. Sarkozy] est celui des conditions du retour du religieux dans la plupart de nos sociétés. C'est une réalité, seuls les sectaires ne le voient pas. C'est une réalité incontournable, prévue naguère par Malraux", a ajouté M. Sarkozy, en allusion à la formule prêtée à l'écrivain André Malraux : "Le XXIe siècle sera religieux ou ne sera pas."
El segundo desafío [para N. Sarkozy] es el de las condiciones del regreso de la religión a la mayoría de nuestras sociedades. Es una realidad, solo los sectarios no la ven. Una realidad insoslayable, prevista ya por Malraux," ha añadido N. Sarkozy, aludiendo a la frase del escritor André Malraux: "El siglo XXI será religioso o no será."
Fijémonos en que discute sobre les conditions du retour (las condiciones del regreso), no sobre la doctrina. La religión no se ha ido nunca, simplemente redujo su radio de acción para dejar de controlar la vida pública: ya no estamos obligados a seguir unos principios religiosos, sino que cada individuo elige libremente. A mí no me importa que M. le président aluda a Dios en sus discursos: respeto su religión y su manera de vivirla. Pero si les conditions du retour son volver a someterme a lo que diga el Papa (o Alá o la madre del topo), entonces no. Acepto el desafío.
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